Monumentos

Por su larga historia, los pobladores de la localidad nos han dejado multitud de monumentos, entre los que destacan el castillo en la ribera del río Tormes.

Casa del Reloj

En dicho lugar ya se ubicaba hasta el siglo XVIII que fue derruída, la antigua la Casa Consistorial. Una vez reconstruída se hizo de piedra labrada, mampostería de estilo castellano, con un reloj sobre el balcón principal y una torreta metálica para sostener la campana.

Actualmente es sede de la oficina de turismo de la localidad, donde se ubican unos antiguos sillones del ayuntamiento. En la planta superior además de estar el mecanismo del reloj, se encuentra una sala de exposiciones.

Calle de La Gallareta

Su nombre proviene porque en ese lugar se encontraban unas granjas de gallos reproductores, aunque también fue conocida como callejón de los Combates, ya que en ella se produjeron algunos enfrentamientos durante la invasión napoleónica.

Es la calle más corta y estrecha del pueblo.

Puente románico

Siendo este lugar sitio de paso obligado para las calzadas romanas, es evidente que su construcción se realizase durante la época romana. Dispone además de los elementos característicos de las construcciones romanas, como las anchas pilas de sillares almohadillados, machones, estribos y ocho arcos todos ellos distintos.

A comienzos del siglo XII el puente se reconstruyó conservando las anchas pilas romanas y alguno de los arcos, de ahí que su estilo ahora sea románico. Tuvo en su centro una torre para su defensa que fue destruida en el siglo XIX cuando se destruyó su ojo central en la retirada de las tropas francesas.

En la reconstrucción del puente se rehizo el ojo, pero no así la torre.

Ermita del Santísimo Cristo del Caño

Según la tradición, en el siglo XIII una gran crecida del río Tormes dejó en el lado izquierdo del mismo, por encima del puente, una talla de madera con la representación de un Cristo de tamaño natural. Unos caminantes lo descubrieron y junto a los vecinos de la localidad lo condujeron en procesión a la iglesia parroquial. A la mañana siguiente la talla volvió a aparecer en el mismo lugar, por lo que se volvió a repetir la operación, con el mismo resultado. Por este motivo, se construyó en aquel lugar una ermita denominada Ermita del Humilladero donde se instaló la figura.

En 1672 se reconstruyó la iglesia al estar en estado de ruina, y al construir los cimientos se encontró una corriente de agua que se canalizó en una fuente de tres caños, momento en el que se le empezó a llamar a la figura encontrada Cristo del Caño.

Las fiestas en honor a este Cristo se celebran el primer domingo de septiembre, así como los viernes y sábado de la semana anterior. Se realiza una procesión de la talla por el pueblo hasta la iglesia parroquial, donde permanece hasta el último domingo de octubre, momento en el que vuelve a la ermita.

Castillo

En su ubicación se situaba un castro vetón, que fue destruido en época romana. El castillo actual fue construido en el siglo XII, y reconstruido en el siglo XIV. Está ubicado en el punto más elevado del valle, dominando la visión del río y del puente.

Es de perímetro cuadrado, con una superficie de 1.700 m2, disponía de foso y contrafoso, rastrillo, palomar, caballerizas, ahora desaparecidas.

Su puerta principal tiene un arco gótico con grandes dovelas, a su derecha está la torre del homenaje de planta cuadrada, que da acceso a las almenas y torreones.

Ya en el interior se ubicaba antiguamente un patio de armas con un surtidor en el centro y una galería con arcadas y columnas románicas, y con una bellísima crestería gótica. Se conerva parte de la misma en una casa de la plaza Mayor ya que al ser en su primera época una dependencia militar, resultaba estrecho por lo que fue eliminado. A finales del siglo XV se transformó este patio de armas en un patio de honor.

En el segundo piso se encuentran los dormitorios de mujeres (en la fachada de la cuesta de las Viñas) y de hombres (con visibilidad al Puerto de Tornavacas).

La parte más noble del recinto era donde estaba el tocador, la capilla, los comedores y un gran salón de juntas y audiencias, con ventanas con ajimeces y asientos de distintas épocas.

Hay una puerta mucho más pequeña que la principal que conduce a un paraje de lomas con descenso hasta el río. Esta puerta tenía la función de escape si fuera necesario.

A mediados del siglo XIX se utilizó como cementerio municipal, lo que provocó un deterioro en el pavimento y sus muros. Actualmente se ha restaurado y es utilizado para actos culturales de la localidad.

Hay una leyenda que habla de que el castillo tiene un misterioso túnel que partiendo de su interior, pasaba por debajo del río Tormes hasta la torre del Prado Cubo.

Edificio de la Cárcel

En 1652 el Asocio de la Villa y Tierra compró a la iglesia dos casas en la calle Mayor para edificar la cárcel de la ciudad, ya que los presos se los encarcelaba anteriormente en la casa del Concejo y posteriormente en el castillo.

Destaca en el edificio la gran puerta, las rejas, los balcones y en su interior su gran escalera de piedra.

Reciéntemente tuvo aquí su sede el juzgado de Primera Instancia de la localidad, aunque ahora es sede del Aula Mentor, la Biblioteca Municipal, el Consejo Regulador de la Denominación Específica de la Judía del Barco, además de disponer de tres grandes salas de exposiciones.

Casa de los Balcones

Esta casa fue la primera de la localidad en disponer de balcones, que fue construida en el siglo XV. Fue casa de la inquisición.

Dispone de una puerta con arco de medio punto y grandes dovelas similares a las de la muralla y el castillo. Tiene tres rejas de hierros repujados con águilas y serpientes. Tiene tres balcones que le dan nombre y una de las ventanas de estilo castellano puro.

Está situada en la calle Mayor.

Casa de Recaudación

Esta casa de finales del siglo XIV también fue conocida como "Carnicería alta" y Fielato. Puede observarse en la plaza y calle Mayor.

Ermita de San Pedro de El Barco

Construída en 1663 en el lugar donde nació San Pedro del Barco en 1088. Este santo fue educado muy cristianamente y desde temprana edad dio muestras de sus virtudes.

Quedó huérfano a temprana edad y se retiró a un rincón de la actual ribera de la localidad. Empezó a cultivar esas tierras, ayudar a los pobres y enseñar a los vecinos, actos con los que su fama creció hasta que el obispo de Segovia le nombró canónigo de la catedral de Segovia.

Regresó a la localidad en 1149 con San Pacual, amigo suyo y natural de la vecina localidad de Tormellas.

Dice la leyenda que siendo ya anciano, le pidió a Dios que le anunciara la fecha de su muerte, y éste le indicó que sucedería cuando el agua de la fuente en la que bebía se convirtiese en vino. En 1155 el santo pidió al chico que le ayudaba que le trajese agua y al beberla se dio cuenta que era vino. Su muerte sucedió a los tres días de este hecho.

En la localidad no hubo acuerdo de donde enterrar al santo, así que se decidió montarle en una mula con los ojos vendados, y que se enterraría en el lugar en el que el animal se parase. La mula partió de El Barco, pasó por Piedrahíta y llegó hasta Ávila, parándose en la iglesia de San Vicente donde dejó su huella. Esta huella se conserva aún. La mula cayó muerta y se enterró en el trozo de muralla más cerca de la iglesia, la cual es denominada "cubo de la mula".

Los restos del santo están por tanto en esa iglesia de la capital, a excepción de un húmero que fue depositado en la ermita de San Pedro de El Barco de Ávila.

Actualmente en la iglesia se encuentra el Museo de la Iglesia Parroquial.

Murallas

Se conservan algunos restos de las mismas, que desde el castillo rodeaban el antiguo pueblo del Barco. Su trazado actual es del siglo XII, realizadas por Ramón de Borgoña, esposo de la primera señora de Valdecorneja, el cual también realizó las de Ávila, Salamanca y Segovia.

Son de planta pentagonal y disponían de dos puertas románicas: la Puerta del Campillo o de la Horcajada y la Puerta de Piedrahíta o del Ahorcado. Solo se conserva la segunda, con arco de medio punto y torres avanzadas para su defensa.

Además de estas puertas románicas, tenía otras dos puertas: la Puerta del Puente, frente al puente románico, y la Puerta de la Villa, de la Ribera o de la Regadera.

Tenía también el Postiguillo del Río o de la Gallareta, situado enfrente de la torre de la iglesia, con una escalera de bajada. El Postigo de la Regadera o del Hospital o del Batán, estaba frente al Hospital. Y por último uno situado en la calle del Río.

La muralla dejaba paso también a la regadera de la villa a través de un diminuto arco de herradura, también desaparecido.

Para la defensa de la ciudad la muralla contaba con varias torres avanzadas a lo largo de todo su trazado.

Puerta del Ahorcado

Situada en la confluencia del Cordel de Extremadura con la calle del Pozo, es la única puerta de la muralla que se conserva. Su estilo es románico pero reconstruida en el siglo XVI.

A su construcción se le denominó Puerta de Piedrahíta o Puerta de Ávila, pero en el siglo XVI debido a que allí se ahorcó a un alcalde bastante impopular, se le denomina Puerta del Ahoracado.

Casa de los Gasca

Con un chaflán del siglo XV, dispone de asientos, columnas y monolitos, con el escudo de los González Dávila, se encuentra en el recinto del colegio Juan Arrabal, levantada allí tras un derribo hace unos años.

Esta fachada tuvo cadenas que indicaban que había sido alojamiento de los reyes, y fue la casa solariega de Pedro de la Gasca, el que fue miembro del Consejo Supremo de la Inquisición y enviado por los reyes a Perú.

Iglesia parroquial

La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora fue construida en el siglo XII, posiblemente en 1144. La torre fue construida en la misma época que las naves de la iglesia, de estilo románico. En sus tres cuerpos aparecen dos cornisas, una de ella decorada con sencillas bolas. El primer cuerpo es macizo, tiene una escalera de caracol. Los dos cuerpos superiores tienen escaleras de madera que acceden a vanos abiertos donde están las campanas. Esta torre fue edificio militar y religioso, puesto de vigilancia y reloj para llamar a los momentos de oración. El tejado es de madera y dispone de ocho pirámides adornadas con bolas que datan del siglo XV.

La puerta principal está en la fachada sur, tiene un arco apuntado rodeado de dos contrafuertes bajo una cornisa de modillones que podría ser resto de una defensa militar. El arco tiene un hueco abocinado con cinco arquivoltas apoyadas en columnillas con capiteles decorados con motivos vegetales de estilo gótico. En la primera columnilla de la derecha está el rostro desgastado de una persona, que podría ser el artista que lo realizó.

La puerta norte tiene un arco apuntado con dos arquivoltas. La puerta oeste está rodeada de dos contrafuertes y un arco de medio punto que sirve de dosel apoyado sobre capiteles, los de la izquierda lisos y los de la derecha adornados con animales. En su día tuvo una escalera y hoy es una simple vidriera. Encima hay una gran ventana circular que da a la nave principal junto a otras dos más pequeñas a sus dos lados que dan a las naves laterales.

El interior de la iglesia es de planta basilical con tres naves rematadas al este por ábsides poligonales sujetos por contrafuertes exteriores e iluminados por ventanales ojivales de estilo gótico. Los ábsides iniciales románicos fueron sustituidos por estos góticos en el siglo XIV.

Las bóbedas de crucería son también del siglo XIV sustituyendo a las originales de madera. Se apoyan sobre tres grandes pilares cruciformes de base hexagonal y con columnas de apoyo de capitel liso. En el suelo hay losas cuadradas separadas por travesaños con números grabados que sirvieron como enterramientos a los pies del altar.

El coro alto está a los pies de la iglesia fue construido a finales del siglo XV, con un arco muy rebajado adornado con bolas, similares a los adornos de la torre. La decoración en madera es de estilo mudéjar.

El altar mayor tiene una gran verja central de forja con un cristo coronándola de principios del siglo XIV realizada por algún discípulo del toledano Juan Francés. Está distribuida en dos cuerpos y tres calles, con barrotes retorcidos con dibujos góticos de rombos y cuatrifolios, rematada por una crestería de chapa repujada y con innumerables adornos.

Las rejas laterales góticas son también de la misma época pero su decoración es renacentista con inscripciones de los autores. La de la derecha es de Juan de Osorno en Toledo, la de la izquierda es de Lorencio en Ávila.

La reja de la capilla del Inquisidor está rematada por arcos conopiales y fue colocada en el siglo XIV, al igual que el púlpito, de forma semiesférica, apoyado en balaustre con decoración de guirnaldas y anclado en el pilar central izquierdo. Aparece sobre él un tornavoz de madera del siglo XVIII que pudiera haber sustituido a uno anterior metálico.

El retablo es de estilo barroco del siglo XVII, de forma poligonal al igual que el ábside. En él está esculpida, dorada y policromada una catequesis sobre la figura de María enmarcada por columnas salomónicas con hojas, frutas y racimos. Por su estilo rígico y posturas forzadas podría ser de la escuela de Gregorio Fernández. Encima aparecen los cuatro evangelistas con su libro y su correspondiente símbolo, a los lados de las ventanas.

En el ático del retablo aparecen la Visitación de María a su prima Isabel, a la izquierda, y la Anunciación a la derecha. En el banco dos bajorrelieves con María presentando al niño a los pastores a la derecha, y a los reyes a la izquierda. Entre medias está el sagrario con la escena de la transfiguración y el sotensorio como un templete, que dispone de unas puertas correderas añadidas en el siglo XVIII.

El centro del retablo tiene un altorrelieve con la Asunción de María a manos de dos ángeles y varios querubines, con apóstoles que miran el sepulcro vacío. Rematando la parte central del retablo aparece la coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad.

En la capilla de la derecha hay un retablo contrarreformista de 1677 con varias pinturas entre las que se encuentra La Virgen de la Silla, una escultura del siglo XVI que podría ser de Felipe Vigarny que destaca por su naturalidad.

En el ábside izquierdo hay una hornacina abierta en la pared donde se ubican unas muy deterioradas pinturas renacentistas representando un calvario y una inscripción con medallones con símbolos de la pasión. También hay una talla de Cristo crucificado que data del siglo XVI.

Las sacristías son del siglo XVI obra de Juan Gutiérrez, con bóbedas de sobrios terceletes. En la sacristía destaca una gran mesa de nogal y pizarra a juego, con un banco y un factisol decorado con querubines y bucráneos, del siglo XVII.

La antesacristía dispone de una puerta a la Sala Capitular realizada en 1782, con una escalera de caracol helicoidal sin eje central, por lo que recibe el nombre de Cuerno de Carnero, tal y como se puede observar desde arriba. La Sala Capitular y otra sala adjunta albergan el Museo Parroquial.

La Capilla del Inquisidor se inició en 1506 y finalizada en 1527, que se abre a la izquierda por un amplio arco de medio punto. Tiene una bóbeda de terceletes con un dosel al sepulcro del inquisidor que está enterrado en el suelo. Hay una inscripción en la mitad de la pared que dice "ESTA CAPILLA MANDO FACER EL ONRADO HERNAN RODRIGUEZ DEL VARCO INQUISIDOR E CANONIGO EN LA SANTA IGLESIA DE TOELDO. F.S.V.A.". A la derecha de esta capilla se enterró a otra familia de El Barco en el siglo XIX, rompiendo la esctructura simétrica de los huecos.

La imagen central de la capilla es el llamado Cristo Negro, en una cruz leñosa, muerto, con los brazos vencidos, que está realizado con un señales de policromía y con un paño de pureza que aún conserva algunos restos de dorado. Esta talla es gótica de mediados del siglo XIV. Está ubicada en un retablo del siglo XVII donde se puede ver pintados a María y San Juan, con Jerusalén al fondo.

Junto al coro se encuentra un órgano barroco sustentado en un arco carpanel de la misma época que la Sala Capitular. Fue construido por José de la Rea entre 1771 y 1773, y la caja la realizó José de Incera y Juan Antonio Herrera. Tiene dos teclados, 24 registros, tres fuelles, siete calles de tubos y trompetería adornadas con guirnaldas y medallones de rocalla. Está dorado y los fondos tienen tonos azules y rojos.

En la iglesia se conserva una tabla bastante deteriorada que representa a "Jesús entre los doctores", y es el único resto conservado del primitivo retablo mayor que pudo ser realizado por el Maestro de Ávila en el siglo XV. También se conserva un tríptico del mismo siglo que tiene como escena central el Bautismo de Cristo, realizada probablemente por Juan Rodríguez de Béjar.

Una gran tabla procedente de la Capilla del Inquisidor representa la Asunción de María, original del comienzo del Renacimiento con algunos elementos del gótico hispano-flamenco.

En cuanto a esculturas destaca una pequeña Piedad de terracota del siglo XVI y un relieve de alabastro de ese mismo siglo con la Virgen con niño.

Escuchamos...

Facebook