El anejo de La Parra tuvo un momento histórico siendo municipio independiente en el que llegó a ser noticia a nivel nacional en 1933, cuando nadie se presentó a las elecciones muncipales y nadie se presentó a votar: nadie quería que el municipio continuase existiendo.
Aunque el núcleo urbano existía desde siglos atrás, fue en 1846 cuando se formó el municipio independiente de La Parra de Arenas, un municipio con graves problemas de financiación debido a la escasez de tierras que poseía.
Los primeros intentos de anexión a Arenas de San Pedro comenzaron en 1888 donde el ayuntamiento acuerda por unanimidad la supresión del municipio y la agregación a Arenas de San Pedro, pero para que esto pudiera ocurrir Arenas debía estar de acuerdo, y no lo estaba por problemas económicos.
El ayuntamiento de La Parra con siguió con los intentos de esta anexión ante la Diputación Provincial y el Gobernador Civil, pero sin éxito alguno.
Los problemas continuaron para La Parra, ya que con 500 habitantes no poseía prácticamente término municipal y la Ley obligaba a los municipios a dar empleo prioritariamente a los vecinos de la localidad. Así que Arenas no podía emplear a los trabajadores de La Parra, y La Parra no tenía trabajo para ellos.
Tras varios intentos infructuosos, se llegó a las elecciones de 1931 cuando solo una lista se presentó en el municipio. En enero de 1933 se destituyó a toda la corporación municipal y el Gobernador Civil tuvo que nombrar una Comisión Gestora encabezada por la maestra Isabel Sánchez hasta las elecciones de primavera de ese año. Pero a las elecciones no se presentó ninguna candidatura... ni nadie acudió a intentar votar.
A mediodía de esa jornada electoral un grupo de vecinos se presentó ante la aldaldesa en funciones a pedir las llaves del Ayuntamiento con la pretensión de cerrar definitivamente el mismo.
Isabel envió al Gobernador la dimisión, pero ni siquiera hubo contestación. El ayuntamiento quedó cerrado además del juzgado municipal. Durante el tiempo que permaneció cerrado los niños que nacían no podían inscribirse, no se cobraban tributos y no hubo ninguna actividad municipal.
Tras nueve meses de cierre, el juez de Arenas de San Pedro acudió a abrir el ayuntamiento, al menos permitiendo la inscripción de los niños nacidos.
El 1 de julio de 1934, tras ser noticia en la prensa nacional y con la mediación estatal La Parra consiguió desaparecer y anexionarse a Arenas de San Pedro, hecho que fue realidad en el último pleno municipal de su historia, el 25 de julio de ese mismo año.